Hoy recordamos una de nuestras entradas, “Hackeando impresoras 3D para tatuajes“. Las impresoras 3D poco a poco van llegando a los hogares y aunque todavía no son un objeto de masas forman parte de las herramientas principales de grandes empresas, ya que proporcionan una buena calidad de recursos con gran capacidad de creación para multitud de trabajos. En este campo tecnológico, adaptar una impresora 3D a usos mucho más personalizados que la propia impresión para lo cual han sido diseñadas comienza a ser algo bastante habitual.

Paseando por casi cualquier lugar del mundo, hoy en día se pueden ver todo tipo de personas con diseños de tatuajes personalizados sobre su piel. Estos tatuajes tienen formas, colores y tamaños muy diversos. La mayoría de estos diseños se realizan con una máquina eléctrica que de forma manual con la experiencia de un buen artista tatuador se va plasmando el diseño al detalle sobre la piel del cliente. Pero con las nuevas tecnologías parece que esto puede cambiar porque las impresoras 3D ha llegado a la cultura del tatuaje y ya se empiezan a ver prototipos personalizados para pasar el diseño de tatuajes hacia otro nivel.

Impresora 3D tatuaje

Impresora 3D calculando el offset

La idea principal parece bastante simple: Solo se necesita una impresora 3D personalizada para poder hacer tatuajes permanentes sobre la piel como si de una máquina eléctrica de tatuar se tratara. 

Primero se realiza el diseño en pantalla, después en la piel del propio cuerpo y todo con más de 100 pulsaciones de la aguja por cada segundo.

Aguja impresora 3D tatuaje

Este prototipo inicial de impresora 3D para tatuar se realizó por 3 estudiantes de la escuela francesa ENSCI Les Ateliers, una de las escuelas más famosas de la ciudad de París. Según los propios creadores del proyecto de impresión sobre la piel, han realizado varias modificaciones donde han instalado en la impresora un sensor háptico para poder leer y responder correctamente a la fina textura de la piel que será tatuada adaptándose así a cualquier tipo de superficie de la zona que se quiera tatuar, sin sacrificar en ningún momento la seguridad o la presión durante todo el proceso del tatuaje.

El extrusor original de la impresora 3D Makerbot también se reemplazó por una aguja de tatuar consiguiendo así más de 100 pulsaciones por segundo y realizando a la perfección con mucha rapidez y precisión las órdenes dadas mediante software. Una de las motivaciones de este proyecto era diseñar una impresora 3D para poder realizar y tatuar diseños más complicados de llevar a cabo por un tatuador experto y en un menor tiempo.

Impresión 3D, tatuaje

Con la impresora 3D ya funcionando las primeras pruebas de los diseños realizados fueron sobre una base de silicona que simulaba la piel natural humana y los resultados que se consiguieron fueron muy buenos. El equipo quedó tan satisfecho con el buen trabajo de la impresora de tatuajes que dieron el paso final para probarlo sobre la piel humana con muy buena precisión y grandes resultados.

Normalmente las evoluciones dentro de la cultura del tatuaje se realizan lentamente pero todo llega y es muy probable que estas impresoras 3D pueden estar listas en un futuro próximo para realizar tatuajes pequeños al detalle en cualquier estudio de tatuajes. Hay que romper las barreras tecnológicas y seguir consolidando el futuro y las impresoras 3D para hacer tatuajes han llegado para quedarse entre nosotros muchos años.