¡Hola, makers! Hace unos días compartimos cómo el MIT logró imprimir circuitos eléctricos con impresoras de bajo coste. Hoy nos sorprenden nuevamente, con ladrillo de vidrio en 3D, el MIT es un verdadero game-changer! Imagina un material resistente, reciclable y fácil de ensamblar: ladrillos de vidrio impresos en 3D que se pueden reutilizar y reconfigurar en múltiples estructuras, como si fueran bloques de LEGO para construcción sostenible.
El equipo de ingenieros en MIT, impulsados por el potencial de la construcción circular, ha creado ladrillos de vidrio impresos en 3D que son tan fuertes como bloques de concreto. Estos ladrillos están diseñados para encajar entre sí gracias a su forma de ocho y a dos pegs en cada uno, permitiendo montar estructuras resistentes y curvas. ¿Lo mejor? Al final de la vida útil de una estructura, los ladrillos pueden desensamblarse, reutilizarse o fundirse para crear nuevos elementos.
Este logro es posible gracias a la impresora G3DP3 de Evenline, una spin-off del MIT, que utiliza vidrio reciclado. Durante las pruebas, un solo ladrillo soportó presiones comparables a las de bloques de concreto. La inspiración vino del MIT Glass Lab, donde estos ingenieros estudiaron cómo aprovechar las propiedades del vidrio, manteniéndolo casi infinitamente reciclable.

Los investigadores han demostrado ya que estos ladrillos 3D de vidrio pueden formar paredes curvas y soportar presiones intensas. Su próxima meta es crear estructuras autoportantes aún mayores, como pabellones temporales. Con este sistema, cada estructura se convierte en un «proyecto vivo», listo para ser modificado o reconfigurado una y otra vez, sin necesidad de fabricar nuevos materiales.
Para manejar un material tan particular como el vidrio en forma de filamento, esta impresora cuenta con un sistema de extrusión especializado y una cámara caliente.
En nuestras impresoras 3D domésticas, cuando queremos usar materiales técnicos y especializados como filamentos abrasivos o de alta resistencia, podemos intercambiar las boquillas (nozzles) y optar por:
- Boquillas de rubí: Ideales para impresiones extremas, estas boquillas con punta de rubí son ultra resistentes y soportan los filamentos más abrasivos sin degradarse, aunque son más costosas.
- Boquillas de latón: Comunes y eficaces para materiales estándar como PLA o ABS, aunque se desgastan con filamentos abrasivos.
- Boquillas de acero endurecido: Mucho más duraderas, estas boquillas resisten el desgaste de filamentos abrasivos como fibra de carbono o compuestos con metal, y son excelentes para impresiones de alta resistencia.
- Boquillas de acero inoxidable: Resistentes y compatibles con aplicaciones alimentarias, aunque se calientan más lentamente que las de latón.
A pequeña escala, no podemos hacer ladrillos de vidrio en 3D pero podemos explorar materiales técnicos disponibles hoy en día. Por ejemplo, filamentos especiales como TPU de alta dureza, hidrosolubles, PET con fibra de policarbonato, co-poliéster, PEEK, PA CF, y PETG FP de Smart Materials amplían enormemente las posibilidades de la impresión 3D, ofreciendo propiedades como flexibilidad, alta resistencia térmica o solubilidad en agua. Para muchos de estos materiales, es recomendable usar boquillas de acero endurecido o acero inoxidable, ya que pueden ser abrasivos o necesitar temperaturas altas que desgastan las boquillas de latón. Modelos de impresoras 3D como la Creality V3, Bambu Lab, Kobra 2 y Kobra 3 son compatibles con la mayoría de estos filamentos, siempre que utilicen la boquilla adecuada y, en algunos casos, un hotend que alcance temperaturas elevadas, especialmente con filamentos como PEEK y PA CF.
Fuentes:
- Joshua Witt, «New Method 3D Prints Glass at Low Temperatures,» MIT Lincoln Laboratory News, 2022.
- Jennifer Chu, «Engineers 3D Print Sturdy Glass Bricks for Building Structures,» MIT News, 2024.
