Aunque el uso de drones en el mundo militar es algo que cuenta con cierta tradición, no deja de sorprender ver como poco a poco la tecnología sigue avanzando. Y es que, si desde hace 3 años el ejército británico ha estado utilizando el micro drone PD-100 por la Brigada de Reconocimiento en Afganistán, en Estados Unidos no quieren ser menos y ahora podemos echar un ojo a PD-100 Black Hornet: una nueva versión de este drone del tamaño de un gorrión cuyo principal objetivo es observar al enemigo sin ser detectado a simple vista.

Con sus 18 gramos, el PD-100 Black Hornet es capaz de llevar una camara normal y una térmica a una distancia de un kilómetro, con una autonomía de 25 minutos. Como podéis ver en el video, el dispositivo cuenta con un mando y un cinturón donde la información que registra el drone es almacenada (evitando una pérdida de datos sin el Black Hornet es capturado), mientras se muestra la imagen en pantalla. Su control parece sencillo, es decir, hacia delante, hacia atrás, arriba y abajo, muy similar al control de un videojuego (uno muy caro), pero también es posible marcar una ruta de vuelo para que el drone pueda volar solito hasta el objetivo. Gracias a su diminuto tamaño, su caja de control cuenta con espacio para que los militares puedan contar con un segundo micro drone.

Según cuenta Arne Skjaerpe, quien es el CEO de Proxdynamics USA (responsables de su desarrollo), ellos prefieren evitar las palabras drone militar, sintiéndose más cómodos con el término “sensor” para un dispositivo que ronda los 40 mil dólares.