Hace unos años pudimos ver por primera ver a Cheetah, el robot cuadrúpedo basado en el movimiento de los felinos y que acabó ayudando a la creación de Wildcat, el cual ya no necesitaba estar conectado a una fuente externa y conseguía alcanzar la friolera de 25 kilómetros. Pero hoy toca ver lo bien que se mueve Cheetah 2, una nueva versión producto del trabajo del MIT y DARPA que, entre sus nuevas características, puede detectar un obstáculo mientras está corriendo y pegar un brinco en el momento justo, pudiendo saltar hasta barreras de 40 cm.

Para conseguir esto, el robot cuenta con una serie de sensores en la parte frontal que le permite reconocer la aproximación de una barrera. Conociendo la distancia a la que se encuentra, así como el tamaño del obstáculo, Cheetah 2 puede calcular el momento preciso en el que deberá salta, a qué altura y adaptar sus movimientos a tiempo para que todo salga bien. Todo un reto. El resultado es asombroso, especialmente cuando le vemos corriendo fuera de la cinta, en “libertad”, y empezamos a darnos cuenta de que, estando DARPA en el ajo, su primera finalidad está clara.