Maker Update: Novedades en Impresión 3D y Robótica. Mayo/ 2025

¡Hola, makers! Mayo 2025 ha sido un mes explosivo para el mundo maker, lleno de avances que parecen sacados de una peli de ciencia ficción… pero que ya están aquí. Desde la bioimpresión dentro del cuerpo hasta impresoras 3D montadas sobre cintas de correr, pasando por estudiantes que programan robots y funden monedas romanas con diseño 3D. En Createc 3D, donde respiramos impresión 3D y robótica educativa cada día, no podíamos dejar pasar la oportunidad de recopilaros un mes mas las noticias más impactantes, inspiradoras y, por qué no, también divertidas del mes.


Los generadores de modelos 3D impulsados por inteligencia artificial (IA) están revolucionando la forma en que diseñamos para impresión 3D. Herramientas como Meshy, PrintMon Maker (de Bambu Lab) o Rodin Gen1 están usando inteligencia artificial para generar modelos 3D a partir de texto o imágenes. Les dices “una taza con forma de calavera” y voilà, te devuelven un archivo 3D listo para pulir. No hace falta que sepas de Blender o Fusion 360: solo imaginación y un poco de prueba-error.

Usarlas es bastante simple: accedes a la plataforma, describes con detalle el objeto (material, forma, estilo…) o subes una imagen como referencia. La IA genera un modelo que puedes exportar en STL u OBJ. Eso sí, estos diseños suelen necesitar un repaso antes de imprimir: arreglar mallas, escalar medidas o añadir soportes. Pero como punto de partida, no está nada mal, especialmente si no eres diseñador profesional.

Lo potente de estas herramientas no es solo lo que hacen ahora, sino lo que prometen: democratizar el diseño 3D. Ponerlo al alcance de cualquiera con una idea y una conexión a internet. Y como pasa con todas las IAs, cuanto más las uses, mejor entenderás cómo hablarles para que te devuelvan justo lo que buscas.

📚 Fuente: 3DNatives

¿Te imaginas pedir sushi y que, en lugar de un chef, un robot lo imprima en 3D adaptado a tus necesidades nutricionales? Eso es exactamente lo que propone Open Meals con su proyecto Sushi Singularity .

La experiencia comienza antes de llegar al restaurante: al hacer una reserva, recibes un kit para enviar muestras de saliva, orina y heces. Con estos datos, Open Meals analiza tu perfil nutricional y, al llegar al establecimiento, un sistema de reconocimiento facial identifica al comensal y activa una impresora 3D que crea sushi personalizado, inyectando vitaminas y minerales según tus necesidades. El resultado son piezas de sushi con estructuras complejas, como la arquitectura de panal de rigidez negativa, imposibles de lograr manualmente .

Este enfoque no solo revoluciona la gastronomía, sino que también tiene aplicaciones potenciales en entornos como estaciones espaciales, donde la impresión de alimentos personalizados podría mejorar la nutrición de los astronautas .

📚 Fuente: Open Meals

Un grupo de investigadores japoneses acaba de lograr algo que, sinceramente, suena a ciencia ficción: han conseguido crear tejidos de colágeno con fibras orientadas en distintas direcciones… usando impresión 3D. ¿Y por qué esto debería importarte? Porque en nuestro cuerpo, la dirección de esas fibras lo es todo. No es lo mismo la piel, que necesita estirarse, que un hueso, que tiene que resistir golpes. Hasta ahora, copiar esa complejidad era un auténtico reto.

Y mientras medio planeta estamos tomándonos sobrecitos de colágeno con sabor a frutos rojos para “vernos jóvenes”, en Japón han decidido directamente imprimirlo en 3D… y usarlo para reconstruir el cuerpo desde dentro. Estos científicos han diseñado canales microscópicos con impresión 3D que guían cómo fluye el colágeno mezclado con células. Imagínate un parque acuático para tejidos. El resultado es que las fibras se alinean como lo harían en el cuerpo humano, sin imanes ni químicos raros, solo buena ingeniería y ciencia de la buena.

¿Y esto para qué nos sirve? Pues para muchísimo: regenerar piel, fabricar órganos a medida, curar lesiones complejas… En resumen: podríamos imprimir piezas del cuerpo que se parezcan muchísimo más a las originales. Si alguna vez necesitas un injerto o reconstrucción, no te sorprendas si en el futuro sale de una impresora como esta.

📚 Fuente: Mizuki Iijima et al., Fabrication of Multiscale, Multidirectional Orientated Collagen Hydrogels with Guided Cell Alignment Using Fluidics and a Three-Dimensional Printing, ACS Biomaterials Science & Engineering, 2025

Sí, lo sabemos: cada poco alguien suelta eso de “el futuro ya está aquí”… y muchas veces ese alguien somos nosotros.Pero con noticias como esta, ¿cómo no volver a decirlo? Porque lo que ha conseguido un grupo de investigadores de Caltech es simplemente alucinante: imprimir dentro del cuerpo estructuras complejas sin cirugía, sin cortes… solo usando ultrasonido y una inyección.

La clave está en una bio-tinta líquida que han desarrollado, que se mantiene fluida dentro del cuerpo pero se solidifica justo donde el ultrasonido la enfoca. Con este método han conseguido crear, directamente en tejidos profundos como el estómago o la vejiga, desde implantes médicos hasta pequeños depósitos que liberan fármacos. Todo sin bisturí.

En experimentos con animales, no solo lograron imprimir estructuras funcionales, sino que también comprobaron que el material sobrante se elimina solo, sin causar problemas. Esto abre un mundo nuevo en medicina: tratamientos más precisos, menos invasivos y adaptados a cada persona. Una forma de curar desde dentro, sin pasar por quirófano.

📚 Fuente: Davoodi, E., et al. (2025). Imaging-guided deep tissue in vivo sound printing. Science, Vol. 380, Issue 6650, eadt0293.

Nosotros también lo hemos leído dos veces. Si las anteriores noticias no han sido suficiente para asombrarnos…. ahora nos dejan boquiabiertos desde Alemania: investigadores de la Universidad de Stuttgart están creando bloques de construcción a partir de orina humana. Literal. Gracias a un proceso bacteriano, la urea se convierte en carbonato cálcico y, mezclada con arena, forma una especie de “biohormigón” ecológico y reutilizable.

Este invento no solo busca reducir las emisiones que genera el cemento tradicional, sino cerrar el círculo: aprovechar residuos (como la orina), producir materiales útiles y, de paso, recuperar nutrientes para fertilizantes. Todo ello dentro del proyecto SimBioZe, una de esas ideas que suena rara al principio… hasta que ves lo bien que funciona.

📚 Fuente: Universidad de Stuttgart – Bio-concrete from urine

Con la impresión 3D ganando terreno en misiones espaciales, surge una pregunta clave: ¿de verdad aguantan esos materiales allá arriba? Para resolverlo, la Universidad de Glasgow, junto con el Manufacturing Technology Centre (MTC), ha lanzado el NextSpace Testrig, un laboratorio que reproduce las condiciones extremas del espacio para poner a prueba piezas impresas en 3D. Y no hablamos solo de temperaturas: hablamos de vacío, radiación y cambios térmicos que harían temblar a cualquier material.

La idea es clara: si vamos a imprimir cosas directamente en órbita —antenas, brazos robóticos, estructuras grandes—, hay que asegurarse de que no se rompan en cuanto les dé el primer golpe de frío. Porque allá arriba, un fallo no es un simple contratiempo: puede convertirse en basura espacial o poner en peligro una misión entera. Por eso, este laboratorio somete los materiales a pruebas de esfuerzo bestiales (hasta 20 kN), justo como si estuvieran ya flotando en la nada.

Lo interesante es que este tipo de instalaciones no solo sirven para probar materiales: son la base de algo mucho más grande. Nos acercan a un futuro en el que construiremos directamente en el espacio, sin depender tanto de lanzamientos desde Tierra. Más barato, más eficiente… y más sostenible. Glasgow, sin lanzar un solo cohete, acaba de dar un gran paso para que podamos fabricar (y vivir) fuera del planeta.

📚 Fuente: 3dprint. Metal-AM – University of Glasgow creates testing facility for additive manufacturing in outer space

Mérida ha sido testigo de una fusión única entre tecnología y tradición. Más de 750 alumnos de toda Extremadura se han juntado en la Jornada Robo-Reto para trastear con robots, programar, diseñar en 3D y darle caña a la inteligencia artificial. Todo eso en un ambiente que mezclaba lo mejor del aprendizaje con la emoción de una competición.

🔧 Cuando aprender se parece a jugar (y a inventar)

En el IFEME montaron una auténtica feria tecnológica: pruebas para todas las edades, desde los más peques hasta los más cracks. Había categorías para montar robots, crear objetos en 3D, programar placas tipo micro:bit y hasta retos con IA. Todo con una temática olímpica que hizo que los equipos se volcaran como si estuvieran en los Juegos de verdad. Pero aquí no se medían tiempos ni medallas, se celebraban las ideas bien pensadas y el trabajo en equipo.

🏛️ Y sí, también hicieron monedas romanas (pero con diseño 3D)

Una de los proyectos que mas nos han gustado es el desarrollado por el IES Sáenz de Buruaga, han tenido la idea de unir historia y tecnología: sus alumnos han diseñado y creado 2.000 monedas conmemorativas para el festival Emerita Lvdica. Lo han hecho usando software de diseño 3D y fundiendo estaño y plomo como auténticos artesanos… con tecnología actual. Incluso han preparado un taller abierto para que cualquiera pueda ir al Templo de Diana a acuñar su propia moneda. Esto si que es educación viva, conectada con la realidad y, sobre todo, con los chavales implicados de verdad.

📚 Fuente:

Cadena SER – La moneda oficial de Emerita Lvdica se acuña en el IES Sáenz de Buruaga

Region Digital – Más de 750 alumnos participan en Mérida en jornada sobre la robótica y la impresión en 3D

Cuando piensas que ya lo has visto todo en el mundo maker… va Iván y convierte una cinta de correr en una impresora 3D infinita. Sí, esa misma que llevaba meses cogiendo polvo en el salón. Ahora sirve para imprimir piezas de varios metros sin que nadie se asuste por el tamaño. Ni porque la tengas imprimiendo todo el fin de semana.

La idea es tan brillante como loca (o al revés): sustituir la clásica cama de impresión por una cinta en movimiento continuo. Nos encanta el resultado, ya que se puede imprimir estructuras sin preocuparse por la longitud. Piezas que se deslizan poco a poco hacia fuera mientras el extrusor hace su magia. Nada de “este modelo no cabe en mi impresora”. Ahora caben vallas, muebles, columnas o lo que tu imaginación (y tu filamento) aguanten.

Y es que gracias a Iván no solo alucinamos con el ingenio… también nos inspira. Porque si una simple cinta de correr puede convertirse en una impresora 3D de gran formato, ¿cuántos trastos olvidados en casa están esperando su momento maker?

📚 Fuente: Ecoinventos

👉 Si te ha gustado este repaso, cuéntanos en comentarios qué noticia te ha flipado más o cuál te inspira para tu próximo proyecto.


Y si eres profe, maker, o simplemente tienes curiosidad por todo esto, pásate por nuestra tienda online o física. En Createc 3D tenemos impresoras 3D, kits de robótica y asesoramiento para que tus ideas se hagan realidad.


Nos vemos en el próximo Maker Update 😉

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