La tecnología diariamente avanza de una manera explosiva, aunque no siempre podamos decir que lo hace de manera positiva, en este caso sí que nos trae una buena e increible noticia. Podemos confirmar que la medicina y la impresión 3D están llamadas a entenderse de la mejor manera posible.

Un grupo de cirujanos del Morgan Stanley Children´s Hospital de Nueva York utilizaron un corazón impreso en 3D para salvar la vida de un pequeño bebé de dos semanas que necesitaba ser sometido a una complicada operación quirúrgica.

Lo que hizo este grupo de doctores fue imprimir un corazón en 3D a partir de los datos obtenidos en una imagen de resonancia magnética del corazón del bebé. Dicho órgano estaba muy dañado y esa reproducción del órgano en 3D permitió a los doctores estudiarlo y desarrollar una estrategia detallada antes de la operación.

Corazon 3d

“El corazón del niño tenía agujeros, que no son extraños en niños con cardiopatía congénita, pero las cámaras del corazón también tenían una formación extraña, casi como las de un laberinto”, explicó el Dr. Emile Bacha, uno de los responsables del tratamiento.

En el pasado hubiéramos tenido que parar el corazon y observar su interior para saber qué hacer. Con esta técnica teníamos un mapa de carreteras que nos guiaba y fuimos capaces de reparar el corazón del bebé con una única intervención”, confirmó este cirujano.

El proyecto fue financiado por la Matthew’s Hearts of Hope, una fundación dedicada a la infancia con sede en Connecticut (Estados Unidos).

El pasado mes de agosto tambien encontramos otro de los recursos en los que la impresión 3D aportó su granito de arena para ayudar en el mundo de la medicina. En este caso creando una vértebra para un niño de 12 años.

Esta vez, el gran avance se produjo en China, donde doctores del hospital universitario de Pekin confirmaron que la impresión de la vértebra la realizaron sustituyendo el material plástico, utilizado normalmente, por titanio.

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El uso de esta impresión de la vértebra personalizada en vez del módulo estándar habitual de titanio podría permitir que la recuperación tras la operación sea mucho más rápida, al ser un elemento hecho a medida y adaptado a las necesidades exactas del paciente.

Esto supone un avance notable tanto para las cardiopatías congénitas como para los trasplantes e implantes hechos a medida y vuelve a demostrar la capacidad que tiene la impresión 3D, convirtiéndose en un elemento muy importante en todo tipo de tratamientos y procedimientos médicos.

Fuente: http://www.xataka.com