La impresión 3D y la arquitectura son dos campos que poco a poco están creando un campo en común. Ya hemos visto a muchos arquitectos e ingenieros de todo el mundo avanzar en la construcción de edificios utilizando la impresión 3D. Es sólo cuestión de tiempo que esta tecnología empiece a ser utilizada a una escala mucho mayor. Una empresa llamada Meiso, ha utilizado la impresión 3D para construir un tipo de vivienda que aún no se había visto antes dentro de esta industria, y los resultados finales fueron fenomenales.

No es una casa, ni un apartamento, a diferencia de cualquier cosa que habíamos visto anteriormente, según su co-fundador, Alexandre Kournwsky, esta empresa creó una especie de iglú, un lugar de meditación y relajación impreso en 3D.

“Como diseñador industrial (ENSCI Les Ateliers), estoy muy interesado en la meditación y cómo la tecnología puede ayudarnos a alcanzar este estado en particular y saludable para la mente”, dice Kournwsky. “Descubrí que estos espacios, denominados centros de flotación no eran muy conocidos en Francia. Al ser bastante caros, decidí crear un centro de flotación por mí mismo en París.”

Necesitamos 3 meses para imprimir en 3D 500 ladrillos individuales, para posteriormente combinarlos y formar el tanque de flotación impreso en 3D. Una vez que todos estos ladrillos estaban impresos en 3D, fueron ensamblados antes de ser recubiertos con el fin de asegurar un acabado liso. Durante 2 semanas, los creadores fueron añadiendo capas adicionales y arena al tanque de flotación, antes de pintarlo y recubrirlo en fibra de vidrio.

“Estas piezas impresa en 3D nos permitieron hacer nuestra primera cáscara, la cuál se ha utilizado para hacer nuestro molde real (en fibra de vidrio), que se ha utilizado para hacer un segundo depósito y serán utilizadas una y otra vez durante los próximos tanques que se construirán ” cuenta Kournwsky.

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El proceso de impresión en 3D de este tanque ahorró a la compañía una enorme cantidad de dinero durante el proceso de fabricación. Meiso necesitó aproximadamente 4.000€  para crear el pre-molde impreso en 3D y otros 1.000€ para fabricar el molde industrial, lo que les llegó a ahorrar hasta € 60.000 de este proyecto.

“Un centro de flotación ya fabricado cuesta aproximadamente 30.000€, pero un tanque insonorizado está entre 70.000 y 90.000€”.

El prototipo ya está listo para ser instalado en el espacio flotante La Paillasse en París, el cuál se abrirá al público durante el próximo mes de marzo. Cualquier persona que tenga curiosidad en probar estos centros de flotación o sea un poco curioso sobre lo que estos dispositivos son capaces de hacer, se recomienda que todo el mundo que los pruebe al menos una vez en su vida.

“Por lo que hemos visto hasta ahora, los hombres están tan interesados ​​por los centros de flotación como las mujeres”, dice Kournwsky. “La generación de jóvenes entre 25 y 35 años tanto como la generación a partir de 68 parecen estar más interesados ​​que el rango de edades intermedias.”

Esto incluye a personas con dolor de espalda crónica, personas que sufran estrés y necesiten una forma eficiente de relajar su cuerpo y mente, mujeres embarazadas en su último trimestre, y atletas que, o bien necesitan un descanso después de una actividad física importante o necesitan descanso como entrenamiento mental.

Durante este vídeo podrás ver el Time Lapse de la creación de este centro de flotación.